La mayoría de las comunidades de propietarios malagueñas no podrán cumplir con las condiciones para la apertura de las piscinas

Administradores de Fincas de Málaga y Melilla, junto al resto de profesionales colegiados de toda España, recuerdan al Ministerio de Sanidad, tras la publicación de la Orden SND/414/2020 para la aplicación de la fase 2 del Plan para la desescalada, que esta Orden no resuelve las cuestiones pendientes expuestas desde el Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas de España (CGCAFE). El Consejo ha ido remetiendo distintas comunicaciones tanto al Presidente del Gobierno como a los responsables de los ministerios competentes en estas materias.

En esta Orden se establecen, entre otras, las siguientes obligaciones, sobre las que el Colegio de Administradores de Fincas de Málaga y Melilla realiza algunas consideraciones (en cursiva):

 

  • El aforo máximo permitido será del 30%.

La mayoría de las comunidades de propietarios no disponen de ningún sistema de control del aforo. No hay personal responsable a cargo de la instalación que pueda controlar o limitar el acceso de los propietarios y, en los casos que disponen de socorrista, su competencia se limita al control del vaso de la piscina.

  • Para acudir a la piscina se debe obtener cita previa y organizarán horarios por turnos, fuera de los cuales no se podrá permanecer en la instalación.

No es posible gestionar citas previas sin personal o, al menos un teléfono y la inmensa mayoría de las comunidades de propietarios carecen de ambos recursos. La competencia para regular es de la Junta General de Propietarios. Al margen de la enorme controversia que supondría tratar de alcanzar un acuerdo para el establecimiento de turnos, por el momento no se pueden realizar juntas de propietarios de aquellas comunidades con más de nueve propietarios.

  • En las zonas de estancia de los usuarios, se debe establecer una distribución espacial para garantizar la distancia de seguridad de al menos dos metros entre los usuarios mediante señales en el suelo limitando los espacios.

Si se marcan áreas de uso reservado para cada persona y, además, hay que reservar zona para el acceso y de paso (tanto a dichos espacios como al vaso de la piscina o a los vestuarios) el espacio disponible se reduce de tal forma que el aforo real puede ser muy inferior al obligatorio, lo que disparará los costes del servicio en proporción al número de usuarios. Tampoco se dispone de recursos para ejercer el control de que los usuarios respetan sus respectivas zonas de estancia.

Por todo ello, el presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Málaga y Melilla, Alejandro Pestaña, insiste al Gobierno andaluz y nacional en que “escuchen a los administradores de fincas para garantizar una vuelta a la normalidad con las máximas garantías en las comunidades de propietarios”. Pestaña recuerda que “los administradores de fincas hemos sido fundamentales en el cumplimiento de las medidas de seguridad en los edificios comunitarios y conocemos la realidad que se vive día a día en ellos”.

Para facilitar la adopción de acuerdos, desde el CGCAFE se ha vuelto a trasladar al Gobierno algunas propuestas. El presidente del Consejo General, Salvador Díez, explica que se ha planteado una posible regularización para celebrar juntas virtuales, facilitando la flexibilización de los requisitos para la toma de decisiones, el aumento de plazos para la celebración de las reuniones y se confirmen a los propietarios que actualmente ocupan cargos. Así, se resolverían muchos de los problemas actuales tanto para la apertura de piscinas como para el resto de los problemas planteados en las distintas fases de la desescalada.